Trastorno Bipolar: I y II

El Trastorno Bipolar se encuentra dentro de la categoría de trastornos bipolar y trastornos relacionados. Este trastorno se define por la presencia de episodios variables de labilidad emocional. Es decir, se alternan episodios de depresión con episodios de manía o hipomanía.

Definición de un Episodio Maníaco

La Asociación Americana de Psicología (APA) plantea los siguientes criterios para un episodio maníaco:

  1. Estado de ánimo muy elevado, expansivo y/o irritable, que se da de forma persistente y anormal. Aumento, también persistente y anormal, de la energía y/o realización de una actividad con el fin de conseguir un objetivo. Esta elevación del animo y energía dura una semana o más y se mantiene presente la mayor parte del día, casi todos los días. En caso de que este cambio en el estado de ánimo requiera hospitalización, la duración del episodio no se tendrá en cuenta.
  2. Durante el tiempo que dura la alteración del estado de ánimo y energía o actividad, aparecen mínimo 3 de los síntomas siguientes (en caso de que el estado de ánimo sea irritable, serán necesarios mínimo 4 síntomas). La presencia de estos síntomas supone un cambio significativo en el comportamiento habitual de la persona:
    • Sentimientos de grandeza y/o aumento de la autoestima.
    • Disminución de la necesidad de dormir
    • La persona se muestra con verborrea o mas habladora de lo habitual
    • Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que el pensamiento esta acelerado, que va a gran velocidad
    • Distractibilidad, es decir, la persona se distrae fácilmente. La atención cambia muy rápidamente hacia diferentes estímulos externos.
    • Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora, que implica un aumento de la actividad sin ningún propósito concreto.
    • Excesiva participación en actividades que pueden tener consecuencias peligrosas y/o dolorosas (ejemplos: invertir gran cantidad de dinero de forma imprudente, indiscreciones sexuales, comprar de forma desenfrenada, etc.).
  3. La alteración del estado de ánimo es suficientemente grave, llegando a causar deterioro en el funcionamiento social o laboral. Puede ser necesaria la hospitalización para evitar el daño a un@ mism@ o a otras personas o porque se dan características psicóticas.

Definición de un Episodio Hipomaníaco

Los dos primeros criterios que se presentan en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) para un definir un episodio hipomaníaco son los mismos que definen un episodio maníaco (elevación del estado de ánimo significativa (1) con mínimo 3 de los síntomas expuestos en la lista (2)). Los demás criterios que completan la definición de episodio maniaco son:

  • El episodio implica un evidente cambio del funcionamiento de la persona, el estado y funcionamiento no es el habitual y característico de la persona cuando no presenta síntomas.
  • El cambio del estado de ánimo y la alteración en el funcionamiento se pueden percibir y observar por parte de otras personas.
  • El episodio puede ser grave, pero nunca es suficientemente grave para causa una alteración importante en el funcionamiento laboral y/o social, o necesitar hospitalización. Tampoco aparecen características psicóticas, ya que si se dan, el episodio es por definición, un episodio maníaco.

Definición de un Episodio de Depresión Mayor

Los criterios para definir un episodio de Depresión Mayor son los mismos que caracterizan al Trastorno de Depresión Mayor (TDM).

  • Presentar durante 2 semanas, mínimo 5 de los síntomas presentados en el listado a continuación. Entre los síntomas presentados, uno de ellos es estado de animo deprimido (1) o perdida de interés o de placer (2). Además, la presencia de estos síntomas implican un cambio significativo en el funcionamiento previo de la persona. Los síntomas que puede presentar la persona son:
    1. Estado de ánimo deprimido. Este esta presenta la mayor parte del día, casi todos los días. Este estado puede deducirse de la información subjetiva que proporciona la persona (manifiesta sentirse triste, vacía, desesperanzada, etc.) y/o de la observación externa por parte de personas cercanas (observan como llora cada día, su expresión esta apagada, etc.).
    2. Notable disminución del interés o el placer por casi todas o todas las actividades. Este estado conocido como anhedonia, esta presente la mayor parte del día y casi todos los días.
    3. Cambios en el peso y/o el apetito. Estos cambios pueden ser un aumento o una disminución del peso o del apetito y se da casi todos los días.
    4. Cambios en el patrón de sueño, pudiéndose dar insomnio o hipersomnia casi todos los días.
    5. Agitación o retraso/lentitud psicomotora. Este cambio en el patrón psicomotriz, además de tener que la persona experimente esta la sensación subjetiva, ha de ser contrastado con la observación por parte de otras personas cercanas.
    6. Pérdida de energía y/o fatiga, presente casi todos los días.
    7. Sentimientos de inutilidad y/o culpabilidad. Estos sentimientos pueden ser inapropiados y excesivos al contexto real de la persona.
    8. Dificultad para tomar decisiones y disminución de la capacidad para pensar, presentes casi todos los días.
    9. Pensamientos recurrentes de muerte. Pudiendo ser ideas de suicidio sin un plan establecido, plan de suicido especifico elaborado para llevarse a cabo o intentos de suicido.
  • Los síntomas causan malestar clínicamente significativo y/o deterioro en áreas importantes del funcionamiento como la laboral y/o social.

Definición del Trastorno Bipolar I

La Asociación Americana de Psicología (APA) plantea los siguientes criterios para el diagnóstico de Trastorno Bipolar I:

  • La persona ha experimentado como mínimo un episodio maníaco (cumpliendo los criterios expuestos en el aparatado anterior).
  • Antes o después de este episodio maníaco, la persona también ha experimentado episodios(s) de depresión mayor y/o hipomaníaco(s).

Por tanto, para el trastorno bipolar I se necesita la vivencia de un episodio maníaco a lo largo de la vida.

Definición del Trastorno Bipolar II

Para el diagnóstico de Trastorno Bipolar II, se exponen los siguientes criterios en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V):

  • La persona ha experimentado como mínimo un episodio hipomaníaco y un episodio de depresión mayor (cumpliendo para ambos episodios los criterios expuestos anteriormente).
  • Nunca se ha experimentado un episodio maníaco.

¿Cómo se vive con Trastorno Bipolar?

Vemos que este trastorno implica episodios variables de labilidad emocional. Es decir, se alternan episodios de depresión con episodios de manía o hipomanía. Lejos de la común imagen social que tenemos sobre este trastorno, la persona no pasa de un episodio a otro en cuestión de horas o de un día a otro. Normalmente, estos episodios de euforia excesiva y depresión mayor se intercalan con episodios de eutimia. Lo que se conoce como estado de ánimo normal, donde no se presenta ningún síntoma.

El funcionamiento de las personas con trastorno bipolar se ve condicionado significativamente y requiere tratamiento farmacológico y psicoterapéutico. Con un buen abordaje multidisciplinar la persona puede llegar a recuperar un funcionamiento autónomo en distintas esferas de su vida.

 

 

 

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Referencias

American Psychiatric Association & American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5®. Madrid, España: Editorial Médica Panamericana.

 

 

Artículo Escrito por:

Gda. Andrea Fuentes Pardo

Psicóloga cognitivo-conductual. Futura Psicóloga General Sanitaria.

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